Nada es absoluto en la vida, ni la felicidad, ni la tristeza, ni la soledad, ni el amor es absoluto, nada se puede medir, solo se puede sentir y los sentimentos como el dolor no se pueden medir.
Mi volkswagen sedán casi se quema, mi perro murió y la mujer de la que me enamoré no sintió lo mismo que yo. Yo quería una historia de amor y no la tuve (esta vez). Y los días han estado espantosos: húmedos, fríos, grises. Pero hoy que salió el sol. Extraño a mi perro, quiero amar a alguien y ser amado. Pero me doy cuenta que no necesito de alguien para amar, que me puedo amar a mi mismo. Hoy es un buen día para empezar de nuevo. ¡Si, señor!